Categoría: Embarazo
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martes, 19 de febrero de 2019

Semana 37 embarazo. Monitores en el final del embarazo.


Sí, estoy de 37+2 días y esto se acaba, por lo que entro poco a poco en una nueva etapa del embarazo. La recta final del embarazo, y con ella vienen los monitores.


Recuerdo que antes de mi primer embarazo, escuchaba a las embarazadas decir que se iban a monitores, y me lo esperaba como algo así como una sala llena de pantallas, cables... y no sabía ni que sentido tenía eso de hacerse monitores.

Monitores embarazo


Por ello,  si eres primeriza o no sabes muy bien de que se trata como me pasaba a mí, te lo cuento mejor en este post, así que quédate!

domingo, 12 de agosto de 2018

Mi vuelta al blog: Voy a ser bimamá

Cangurines, sé que hace mucho tiempo que no publico, y no tengo excusas para daros, pero es que esta vez quiero retomar el blog porque es mi forma de contaros todas las vivencias y de dejarlo plasmado de alguna forma. Y prometo que vuelvo para quedarme!
Y bien hoy vengo con noticias fresquitas. Ahora que el Cangurín acaba de cumplir 4 años, ¡4 añazos ya!, Y es tan mayor como él dice, se va a convertir en hermano mayor.
¡Estoy embarazada de nuevo! ¡Vamos a aumentar la familia!
Ahora mismo estoy de 10 semanas y 1 día, así que como ya sabéis, me encuentro en plena explosión de hormonas, y la verdad que este embarazo está siendo muy diferente al del Cangurín.

domingo, 6 de marzo de 2016

Llora mi niña, si es lo que necesitas, hazlo.

Llora mi niña, si es lo que necesitas, hazlo.

La pérdida es dura, horrible, dolorosa.

Todos te consuelan. Nadie sabe cómo te sientes.

El mundo sigue girando, las personas siguen con sus vidas, y ahí estás tú.

Triste, vacía.

Todos opinan y te dicen cómo debes sentirte a partir de ahora, cómo afrontarlo.

No eran suficientes semanas de embarazo.

Es lo más normal del mundo.

Les pasa a muchas mujeres.

Te hiciste ilusiones demasiado pronto.

Eres joven, tendrás más.

domingo, 22 de noviembre de 2015

El ácido fólico en el embarazo.

Tomar ácido fólico en el embarazo y antes de éste es muy importante, eguro que habéis escuchado que muchas mujeres que buscan el embarazo o que están embarazadas lo toman.

Si queréis saber qué es, cómo y para qué se utiliza, estáis en el lugar correcto.

acido folico

sábado, 21 de noviembre de 2015

Primerísimos síntomas de embarazo


¿Qué tal chicas? Bueno imagino que sois muchas las que estáis como locas deseando quedaros embarazadas, y que os pasáis ratos delante del ordenador buscando los primerísimos síntomas de embarazo a ver si por casualidad tenéis alguno!

¿Mi consejo? Cada mujer es un mundo y no todas sentiremos los síntomas de igual forma, yo también llevaba un tiempo comparando los síntomas y cuando el positivo finalmente llegó, intenté fijarme en qué síntomas de embarazo tenía y resultó que no tenía casi ninguno!


Sintomas Embarazo

miércoles, 4 de noviembre de 2015

9 comentarios que pueden molestar a una embarazada


Cuando estaba embarazada y la barriga ya era bastante notable, la gente se interesaba mucho por mi estado, y yo lo agradecía.

Estar embarazada es un estado único, pero no olvidemos que la mujer está embarazada durante 40 semanas y que a lo largo de éstas, oye y soporta una y otra vez las mismas preguntas y recomendaciones de familiares, amigos e incluso desconocidos.

Ahí van las más clásicas que he oído:

- "¿Y el mejor momento para quedarte embarazada era ahora? "

El mejor momento para quedarse embarazada es cuando la madre lo elige. O simplemente cuando ocurre. El bebé va a ser criado por su madre y/o padre, así que no metamos las narices donde no nos importa.

sábado, 4 de octubre de 2014

Historia de mi parto: El final marca el comienzo


De repente el paritorio fue un vaivén de personas corriendo, colocaron unos potentes focos de quirófano dirigidos a mí, mi hermana se preparó frente a mí, y a mí me levantaron las piernas en la cama y la matrona me preparó mentalmente para respirar y empujar, el dolor seguía siendo insoportable pero a su vez tenía y sentía unas irremediables ganas de empujar.

Me daban ánimos diciéndome que en dos empujones el niño estaría fuera (aunque ésto no fue así), y todo el rato me decían lo bien que lo estaba haciendo.

Papá maridín me miraba y me daba la mano. Y empecé a empujar con cada contracción, tomando aire y esforzándome al máximo, sintiendo que la cabez me iba a explotar como un globo de tanto esfuerzo. Hubieron como 5 o 6 empujones en los que parecía que el niño no salía, y el siguiente fue el que noté como la coronilla de mi pequeñín empezó a asomar. Mi hermana dijo: "le veo los mechones de pelo negro".

Ella después de cada contracción me hacía un masaje perineal para evitar la episiotomía. y fue en la siguiente contracción en la que empujé y noté como de golpe su cabecita ya no estaba dentro de mí, ya estaba fuera! Mi hermana me dijo que no empujase más (fue después cuando me explicaronq que es lo que había estado pasando durante todo el rato), y en la siguiente contracción casi ni empujé y el bebé salió casi solo. Recuerdo sentir un alivio increíble y fue cuando me lo pusieron encima y le ví por primera vez tan azul, tan mojado, tan pequeño cuando me puse a llorar en voz muy alta y le abracé como si no existiese nadie más, como si fuese lo único que había en el mundo, lo más importante. Fue un flechazo, una sensación de amor y ternura imposible de describir, no podía creer lo que habíamos hecho, era imposible que algo tan hermoso hubiera salido de mí.

Miré hacia arriba y ví a papá maridín llorando en silencio con una cara de alegría y emoción que no sé describir, y me besó, y me volvió a besar llorando en silencio, fue increíble. Muy emocionante, indescriptible.

Después de eso mientras me cosían sólo podía mirar como papá maridín tenía a nuestro pequeño en brazos, como después le pesaban y le medían, como lo limpiaban y como se abrazó a mí ese pequeñajo cuando volvieron a ponerlo junto a mí. Después de unas dos horas, y cuando hubo más calma, la matrona me enseñó a colocar a mi bebé para darle de mamar, y fue esa la primera vez que le dí de comer a mi tesoro, tumbada de lado y abrazada a él, pensando que todo había sido un sueño, que nada era real, era todo tan maravilloso que parecía mentira.



Juan Miguel nació un 8 de agosto de 2014 a las 17:10 horas, tras un parto que había durado 9 horas, pero en el que las contracciones empezaron 42 horas antes.


Y lo que había pasado era que el pequeño tenía el cordón umbilical enrollado al cuello con doble vuelta, y por ello no conseguía bajar, cada vez que intentaba bajar se ahogaba y él solito se echaba hacia atrás (que listo mi niño). Finalmente en una hora consiguió descender del todo, un recorrido que debería haber hecho en unas tres horas, y por ello incluso con la epidural puesta sentía todo como si no la llevase, porque todo mi cuerpo se abrió de repente en tan sólo una hora para dejar paso al ángel de mi vida.

Hoy por hoy, soy la mujer más afortunada y feliz del mundo, amo y soy amada por mis dos hombres y mi familia.


Ésta es la historia de mi parto, una historia que no quiero olvidar, la mejor experiencia que he tenido nunca

Historia de mi parto parte II: La llegada al hospital


A la llegada al hospital me pasaron directamente al paritorio, por cierto una habitación preciosa decorada como el salón de una casa que la hacía muy acogedora, con sofá, mecedora, e incluso una bañera.


Me cambié y me puse el pijama, y las matronas me prepararon, me pusieron la vía y las correas del monitor, me sacaron sangre y me tomaron la tensión mientras yo estaba tumbada en la cama.

Estuvieron un buen rato arreglando el papeleo del ingreso, epidural...

Dentro del paritorio no sabía ni en que hora vivía, el tiempo parecía que se congelaba y aunque el día seguía transcurriendo, al haber la misma intensidad lumínica (yo no sabía que hora era, ni cuánto tiempo llevaba allí) parecía que era la misma hora todo el tiempo.

Una vez todo preparado y tras unas exploraciones y algún tacto, y viendo que las contracciones se me habían parado, mi hermana decidió que se me pusiera oxitocina para provocar las contracciones  y así acelerar la dilatación.

En cuanto la oxitocina empezó a surtir efecto, las contracciones comenzaron a ser más largas y dolorosas, y cada vez la matrona iba subiendo la dosis de oxitocina en el gotero, para que todo fuese más rápido.


Tras una segunda exploración y un segundo tacto, recuerdo que la matrona fue a buscar a mi hermana y volvieron a introducirme la mano. De repente noté un dolor horrible, me puse a chillar y a llorar mientras mi marido me daba la mano con fuerza y la matrona y mi hermana me decían que todo iba bien. La matrona me decía: "ya lo sé cariño, ya sé que te duele, ánimo cielo aguanta". Fué un dolor desgarrador debido al tacto, fue horrible. Y de repente empezó a caer líquido, yo pensé que por el dolor me había hecho pis encima.

Cuando todo pasó, pregunté que si me había hecho pipí encima, y me dijeron que me habían roto el saco, porque el niño estaba intentando apoyar la cabeza pero no conseguía hacerlo. Me pusieron de lado en posición fetal para que al niño le resultase más fácil introducir la cabeza.

Y siguió pasando el tiempo, las contracciones empezaron a ser más seguidas e insoportables, y cuando estaría de unos 5-6 cm. decidí que quería la epidural.

Todo fue muy rápido, mi marido salió de la habitación por petición del personal, vino la anestesista, me senté sobre la cama, me pusieron en la espalda la anestesia local y a partir de ahí no noté casi nada más. Cuando terminaron de ponerme la anestesia epidural me volvieron a tumbar, y a los 5 minutos empezó a hacer efecto, no sentía nada, ningún dolor, y pude dormir durante una hora entera en el paritorio. Papá maridín también aprovechó para dormir en el sofá reclinable que había al fondo del paritorio.

Tras una reconfortante siesta y un magnífico despertar, me volvieron a hacer una nueva exploración y un tacto, y al ratito empecé a notar dolor, al principio poco, pero empezó a hacerse más y más fuerte.

Miré la bolsa de la anestesia epidural, y ví que quedaba más de la mitad. ¡No me explicaba que estaba pasando! Así que le pregunté a mi hermana, y me dijo que era porque el niño estaba intentando entrar en el canal de parto, que ya quedaba muy poco.

Esa última hora de dilatación fue la peor, eran las 3 de la tarde de un 8 de agosto y las contracciones empezaron a venir muy seguidas, muy largas y horriblemente dolorosas ¡con la epidural puesta!
El dolor era comparable a como si me estuvieran quemando con hierro al rojo vivo en la zona lumbar y me llegara a toda la zona de la pelvis, y como si me estuvieran cogiendo de los huesos de las caderas y estirando para abrirlas.

Según me han contado y con los vagos recuerdos que tengo, parece ser que decía cosas como: "no tengo fuerzas, no puedo ni abrir los ojos ¿cómo voy a empujar?. No puedo mover ni las manos, no puedo más, ¿por qué duele tanto?. Dicen que me caían las lágrimas y que me temblaba la boca del esfuerzo.
         Incluso cuando papá maridín me daba la mano para darme fuerzas, dice que yo se la apartaba de un manotazo como si no quisiera estar con él.

Hacia las 4 de la tarde con cada contracción, noté que me hacía pis encima, y se lo dije a papá maridín, y al entrar mi hermana le dije que me había hecho pipí encima tres veces. Ella me levantó la sábana y me miró y me dijo: No Almu, no te has hecho pis, es líquido, el bebé está enseñando la cabeza, ya casi está aquí. Así empezó la fase final del parto, el expulsivo.

Continúa en la tercera parte.

Historia de mi parto: Mi preparto

Ya estoy de vuelta! Y es que en cuestión de días mi mundo ha cambiado por completo, no he encontrado tiempo ni para poder sentarme a escribir, y ahora que las rutinas de mi bebé se van estableciendo, al fin puedo empezar de nuevo a escribir y compartir con vosotros mi nueva vida. Una vida que ya no quiero dejar atrás, ahora que mi pequeño está aquí conmigo, mi mundo gira entorno a él.

Y que forma mejor existe para contaros mi experiencia como madre que contándoos como viví mi parto. Muchas mujeres tememos al parto porque es algo desconocido para nosotras, y recibimos millones de comentarios de otras madres que nos cuentan lo horroroso que es, pero no debemos de hacer caso a nada, ya que cada persona lo vive de una manera, y es una experiencia por la que debemos pasar sí o sí, así que lo mejor es centrarnos en nosotras mismas y no temer a lo desconocido.

Mi parto fue una experiencia única e inolvidable, y sí, fue largo y doloroso, incluso con la epidural puesta (ahora lo explicaré), pero fue algo que viví en mis carnes, y que nunca olvidaré porque fue muy emocionante.

Todo empezó un miércoles 6 de agosto por la noche. Esa noche como "buena y caprichosa embarazada" me apetecieron unos espaguetti con tomate y queso para cenar, así que me comí un plato que me supo a gloria, y después de cenar salí a la terraza para ver las estrellas en el cielo  con mi madre.

El caso es que papá maridín, como ya sabéis, acababa de coger un avión en Qatar con destino a España, ya que sus vacaciones empezaban ese mismo día y se suponía que venía con una semana de antelación al parto, porque mi fecha prevista de parto era el 14 de agosto, así que venía con tiempo de sobra para disfrutar juntitos la última semana solos él y yo, antes de que llegara el bebé.

Como yo estaba embarazada y no quería estar sola en mi casa con el embarazo tan avanzado, pues me había ido a pasar con ellos las últimas semanas de embarazo en su casa.


Pues bien, esa noche del 6 de agosto y yo muy tranquilita e ilusionada de saber que mi marido estaba camino a España, me fuí a la cama pensando que al día siguiente  ya lo vería y podría abrazarle.

El caso es que empezó a dolerme la barriga y pensé: "no debería haber cenado espaguetti, me han sentado mal". Los dolores tipo "gastroenteritis" iban y venían, duraban poco y eran muy leves. Pero se me puso la mosca detrás de la oreja al comprobar que venían cada 30 minutos y más cuando llevaba 2 días seguidos expulsando el "tapón mucoso".

Pero finalmente me quedé dormida y además casi dormí del tirón con dolores y todo! A la mañana siguiente (de un jueves 7 de agosto) cuando me desperté comprobé que el dolor de mi "supuesta gastroenteritis" seguía, y además era más intenso. Fuí al baño pensando que lo necesitaba, pero nada! Lo que ya me mosqueó fue cuando me limpié y en el papel salió el resto del tapón mucoso teñido en sangre bastante roja.

Me asusté, sinceramente, y fuí corriendo a contárselo a mi madre (menos mal que estaba con mis padres), así que decidimos llamar a mi hermana (que es mi ginecóloga y obstetra y quien me había llevado todo el embarazo), y ella me puso los pies en el suelo y me hizo ver que lo que yo pensaba que eran dolores intestinales, eran contracciones realmente y que además venían cada 10 minutos.

 Mi hermana en ese momento estaba trabajando en el hospital, así que decidimos ponernos en camino y acudir al hospital para que mi hermana viese de cuántos centímetros estaba dilatada. Recuerdo a mi madre decirle a mi padre: "Chati, estamos de parto". También recuerdo que mi padre estaba sentado frente al ordenador y mientras yo recogía mis cosas para meterlas en una maletita, él me dijo: "Almu ven, que estoy leyendo lo que se debe hacer cuando estás de parto" (para ponerme a leer estaba yo, jeje).

En cosa de 1 hora estábamos en el hospital (el hospital al que yo acudí está fuera de donde vivo, ya que mi hermana trabaja allí y es donde dí a luz), mi hermana me pasó a monitores y allí estube cerca de una hora. Lo curioso de todo es que cuando entré al hospital, mi cuerpo reaccionó y dejé de tener contracciones (mi hermana me explicó que es una reacción del cuerpo ante el temor a lo desconocido, pongámonos en situación: antes las mujeres se ponían de parto y se iban a sitios tranquilos y oscuros a dar a luz, como el bosque, pero si oían aullidos o sonidos de algo peligroso, el cuerpo reaccionaba y dejaba de tener contracciones para evitar dar a luz y que el bebé fuese devorado por los que acechaban).



Después de monitores, una exploración y una ecografía, estaba dilatada de 1 cm y el cuello todavía estaba bastante alto. Así que mi hermana me dijo que todavía quedaba mucho para ponerme realmente de parto. Por lo que me fuí un poco más tranquila, porque lo único que quería era que papá maridín llegase a tiempo para estar conmigo en el paritorio.

Como los dolores de las contracciones eran bastante soportables, y mi hermana salía de trabajar en ese momento, nos fuimos mis padres, ella y yo a comer a un restaurante frente al hospital. Comí  ravioli de carne, emperador y brownie de chocolate (me dí un buen homenaje), y todo esto con mis contracciones, jeje (el camarero estaría alucinando).

Después de comer nos fuimos a casa de mis padres (la casa donde me crié, que está en la misma ciudad que el hospital) y allí intentamos descansar y echar la siesta, yo no pude por los dolores. Cada vez eran más intensos, y mi hermana decidió quedarse conmigo para vigilar como iba avanzando el proceso de dilatación en vez de irse a casa a descansar.

Mi madre y mi hermana se portaron genial conmigo, me llenaron la bañera con agua caliente, me pusieron música relajante y luz tenue, para que me metiese dentro y me relajase y dilatar de forma natural.

Cuando llevaba una hora y media dentro del agua, hacia las 7 de la tarde, oí sonar el timbre de la casa, y supe que por fin papá maridín había llegado para estar conmigo. Recuerdo abrir los ojos después de una dolorosa contracción y verle allí agachado junto a la bañera y cogiéndome de la mano, tan guapo, tan dulce...

El resto de la tarde fué un vaivén de contracciones, en las que la dilatación avanzaba muy despacio y las contracciones seguían viniendo con la misma intensidad y la misma duración.

Por la noche las contracciones comenzaron a ser más dolorosas, así que no pude conciliar el sueño, me levanté y comencé a caminar por la casa para distraerme... Mi hermana y mi madre pasaron la noche en vela, vigilándome y ayudándome, mientras mi marido descansaba del largo viaje en el que no había dormido nada (el pobre llevaba 24 horas sin dormir).

Hacia las 7:30 de la mañana ya estaba dilatada de 3 cm, y decidimos ponernos en camino hacia el hospital. Estaba oficialmente de parto. Continuará...


martes, 15 de julio de 2014

Esas sensaciones que he vivido en mi embarazo


Hoy es día 15 de julio, hoy es un día importante para mí, hoy empieza realmente la cuenta atrás para conocer a esta personita que me ha acompañado durante 35 semanas y que ha llenado mi vida de emociones, amor y ternura.

Hoy sólo quedan 30 días o 1 mes para que este pequeño venga al mundo y se reuna con sus papás.

Y ahora que todavía tengo algo de tiempo, me gustaría compartir esas cosas nuevas que he ido descubriendo en éste, mi primer embarazo, y que lo han hecho único e irrepetible y una experiencia que toda mujer debería vivir al menos una vez en la vida.

1. Tras varios chascos durante la búsqueda, sentir la emoción y la alegría que no se puede comparar con ninguna otra, al conseguir el tan ansiado positivo en el test de embarazo.

2. Compartir la noticia con mi príncipe y que él me colmara de besos y achuchones.

3. Compartir la noticia con familiares y amigos y observar las diversas reacciones de cada uno.

4. Notar los síntomas de embarazo reales (y no los psicosíntomas), y pensar que en el interior de tí misma hay una vida desarrollándose.

5. Notar como la barriga va creciendo poco a poco, y saber que eres la mami canguro de tu bebé.

6. Que todo el mundo te diga lo guapa que estás y lo bien que te sienta el embarazo.

7. La emoción de ver por primera vez al bebé en la pantalla y escuchar su corazón latir.

8. Notar la primera patadita del bebé, y sentir como se eriza el vello de los brazos.

9. Preparar la habitación del bebé, e ir recibiendo regalos y cositas para el peque.

10. Leer revistas, ir a tiendas de bebés, etc. y ver todas las cositas bonitas que hay.

11. La alegría de recibir la enhorabuena allá donde vas, tanto de gente conocida como desconocida.

12. Lucir súper orgullosa tu tripita en la piscina, en la playa...

13. Comprar y probarse ropita de premamá, y usar y probar productos para el cuidado de la embarazada.

14. Sentir que este bebé está aquí en mi interior, gracias al amor de mi vida, al hombre que me acompaña y me apoya, a mi alma gemela, y notar como cada día que pasa lo quiero más y más. Sentirme igual o más enamorada de él que el primer día.

15. Sentir la emoción de saber que dentro de muy poco seremos tres, donde ahora somos dos, y que ese tercero es fruto del amor incondicional que sentimos el uno por el otro.

16. La sensación que se tiene cuando tu príncipe te rodea con sus brazos para abrazarte a tí y al bebé, y la forma tan tierna con la que te mira.

Y aunque todavía me queda 1 mes (si llega puntual) y me faltan muchas emociones que vivir y compartir, no quería dejar de compartir éstas emociones ya vividas.

¿Y vosotr@s qué sensaciones vivistéis durante el embarazo que os gustaría recordar para siempre?

jueves, 10 de julio de 2014

Atención visitantes: Lo que NO DEBÉIS HACER AL VISITAR a un recién nacido y a sus papás


Ayer ví una fotografía en Facebook que plasmaba muy bien lo que nos preocupa a casi todas las futuras mamás cuando nazcan nuestros bebés.

Todos sabemos que la llegada de un bebé al mundo es un acontecimiento cargado de emociones, alegría y amor. Pero también debemos tener en cuenta que un recién nacido y su reciente mamá están agotados por el cansancio, el esfuerzo del parto o cesárea, y lo único que necesitan es acostumbrarse el uno al otro, unir lazos, y descansar.

Así pues el nacimiento de un bebé también se traduce en VISITAS CONSTANTES: abuelos, tíos, sobrinos, amigos...


Aquí os dejo una serie de tips que debéis seguir cuando queráis visitar al recién nacido y a sus papás, ya sea en el hospital o cuando ya están en su casa.

  • Durante el primer día de vida del bebé: NADA DE VISITAS y si no es posible, las estrictamente necesarias.

  • Las visitas deben ser cortas, de 20-30 minutos, son minutos suficientes para darle la enhorabuena a los recientes y agotados padres y conocer al bebé.

  • Nunca se debe visitar al recién nacido sin avisar, es decir, presentarse sin aviso previo.

  • Abstenerse de realizar visitas aglomeradas.

  • No tocar, coger, abrazar o besar al bebé sin el permiso de los padres, y mucho menos sin haberse lavado las manos previamente.

  • Evitar el CONTACTO TOTAL de niños o personas enfermas con el bebé.

  • Si váis a visitar al bebé con niños, deberéis ser responsables de ellos y evitar que los niños desordenen y rompan cosas. Bastante tienen los padres con todo el trabajo que tienen como para pasarse el resto del día recogiendo los destrozos causados. También deberéis evitar que corran y griten o armen escándalo ya sea en el hospital o en la casa del recién nacido, ya que esto causa estrés al bebé y a los propios padres, e influirá negativamente en la relación.

  • No molestar a la madre cuando está retirada dándole el pecho a su bebé, ni irrumpir en la habitación.

  • Abstenerse de fumar. No ponerse perfumes: el bebé tiene el sentido del olfato muy agudo, y está aprendiendo a reconocer el olor de su madre.

  • No realizar visitas a partir de las 21:00 h de la noche.

  • No dar consejos de ningún tipo a los padres (este va dedicado especialmente a las personas mayores y abuelos), que aunque sean padres primerizos si necesitan consejos los pedirán y son ellos los únicos responsables de la educación y cuidado de su hijo/a.

  • Tampoco no debéis sacar parecidos con nadie del bebé ( tened en cuenta que la madre puede estar sensible estos días por el gran flujo de hormonas que corre por su cuerpo, y no sabéis la reacción que ella puede tener).

Así que si seguís estos consejos no sólo le estáis haciendo un gran favor al recién nacido que lo único que necesita es estar junto a sus padres y descansar, sino también a la madre y al padre que necesitan intimidad para adaptarse a su nueva vida, recuperarse y descansar.

Os dejo la imagen que os comentaba que he encontrado en Facebook y que resume muy bien lo que os contaba, feliz jueves!

viernes, 4 de julio de 2014

Regalitos para el peque!


¿Qué tal canguritos? Después del post del Fotofinde quería compartir con vosotros algo con lo que fui gratamente sorprendida este pasado domingo.

Me reuní con mi familia a comer como muchas familias en domingo, y me regalaron una preciosa canastilla decorada a mano y con productos seleccionados con mucho mimo para el peque.

Fue un regalo muy bonito y que me gustó mucho, porque además de llevar productos específicos para el cuidado del peque, estaba muy cuidado en detalles.



La canastilla lleva casi todos los productos esenciales para el baño y el cuidado del bebé en sus primeros días.

En el asa llevaba colgadas estas dos zapatillitas-sandalias de ganchillo blanco  hechas a mano por su abuela.


De cosas hechas a mano va la cosa, y no podía faltar un babero bordado a punto de cruz con el dibujito de un gusanito y el nombre del peque, además de estar forrado con tela a juego de la cesta.




Para la hora del baño, ¿qué es mejor que una esponja natural?


 Además incluía colonia, gel-champú y crema hidratante de Repavar.


Crema para el cuidado del culito del bebé y para prevenir las irritaciones o dermatitis del pañal de Mytosil.


No podía faltar un neceser con termómetro para medir la temperatura del agua, cortauñas y tijeritas y un cepillito para peinar al peque.
 

Este termómetro digital espero no tener que usarlo mucho con mi peque, porque así será síntoma de que está muy sanito. 

Para colgar el chupete de la camisita del bebé y que no lo pierda un broche de pinza.


Las toallitas para limpiar el culito del bebé son un básico que no falta en ninguna canastilla.


El aceite de almendras dulces va muy bien para hidratar la piel del bebé y para la mamá, además evita la aparición de estrías en el embarazo o en tratamientos de adelgazamiento.


Una cajita de bastoncillos para limpiar el oído del bebé pero sólo exteriormente.


¿Verdad que es una canastilla súper completa? Pero es que las sorpresas no se acabaron aquí, mi hermana (también embarazada) me sorprendió con un regalo precioso.



Un precioso colgante de plata con una circonita brillante en el que se puede leer la palabra "mami".

Fueron regalos muy bonitos y que me hicieron mucha ilusión, y por ello he querido compartirlo con vosotros/as. Así que desde aquí quiero darles las gracias a mis chicas, mi familia, mi madre y mis hermanas por estos maravillosos regalitos y por todo lo que me miman!

¿Y vosotros/as? ¿Tuvisteis canastilla del embarazo?

Nos vemos muy pronto canguritos! Besitos....

lunes, 9 de junio de 2014

Mi cuerpo ha cambiado

Tenía muchas ganas de hacer un collage con las fotos que he ido reuniendo de mi embarazo, y esta semana he cumplido las 30 semanas, ya me queda poco!

Había visto que algunas chicas habían hecho algún montaje de sus fotos para ir viendo como va creciendo la barriga, y me hacía mucha ilusión probar a hacer yo uno de mi propio embarazo.

Y la verdad que una vez hecho el montaje se aprecia muy bien el proceso de como se va transformando de una barriguilla a una barrigota! 

Es increíble ver el cambio que ha sufrido mi cuerpo, y los que está experimentando el peque.  No me había dado cuenta del cambio tan radical, hasta que he tenido terminado este fotomontaje.





Me parece un recuerdo muy bonito del embarazo que toda mujer, que tenga tiempo y ganas, debería hacer.

Hay mujeres que se decantan por un reportaje fotográfico profesional con sus bonitas barrigas. También me parece una idea estupenda!

A 10 semanas del término de mi embarazo me siento más expectante que nunca, y deseo conservar un recuerdo de éste, mi primer embarazo para siempre, porque es una experiencia que me está resultando maravillosa.

Y vosotras ¿Tenéis algún recuerdo fotográfico de vuestro embarazo? ¿pensáis tenerlo?

Un beso mamis canguro!!! Y feliz comienzo de semana!!

sábado, 7 de junio de 2014

Aprende a reconocer tus días fértiles: Método Billings y de la Temperatura Basal


Buenos y felices sábados canguritos! Hoy os traigo un post que recopila información sobre la fertilidad de la mujer y algunas formas de reconocer si estamos en nuestros DÍAS FÉRTILES para concebir.


Hay muchas parejas que tardan mucho tiempo en concebir ese ansiado bebé, y algunas veces es por desconocimiento del propio proceso biológico por el que pasa la mujer.

Aprender a escuchar y conocer nuestro cuerpo es el primer paso cuando decidimos que queremos quedarnos embarazadas. Así que vamos a ir analizando algunas claves... ¿os quedáis?



  • Debemos primero analizar las distintas fases por las que pasa el cuerpo de una mujer cada mes:


La mujer durante su ciclo menstrual, pasa por una serie de etapas:

1.El sangrado o MENSTRUACIÓN.

2. DÍAS SECOS (no existe la posibilidad de embarazo, en cada mujer el período de los días secos es más largo o más corto).

3. DÍAS HÚMEDOS O FÉRTILES : Es como si tu cuerpo fuese un campo que está húmedo y donde una semilla puede germinar. Aquí empieza el periodo de fertilidad, tu cuerpo segregará al principio una mucosidad que puede pasar por distintas consistencias: cremoso-húmedo-elástico y transparente-cremoso. Cada cuerpo es un mundo, y no tienes ni porqué tener el mismo patrón de mucosidad, pero lo más importante es que estés atenta a los cambios de tu flujo vaginal, ya que cuando se tiene el moco elástico y transparente, conocido como la clara de huevo cruda (es decir, que se puede estirar sin romperse), es el momento más fértil de tu ciclo. La clara de huevo se puede tener varios días. El último día con presencia de moco fértil se produce la ovulación, o liberación de un óvulo maduro y listo para ser fecundado.

4. Días secos (empieza la FASE LÚTEA. La fase lútea es el periodo de tiempo comprendido entre el día de vuestra ovulación (sin incluir éste) hasta el día de vuestra siguiente menstruación (sin incluirlo). 

Normalmente suele ser de unos 10-14 días, y siempre en todos los ciclos es de la misma duración. 

Por ejemplo, si se os retrasa la menstruación o se os adelanta, no es porque vuestra fase lútea sea más larga o corta, si no porque la ovulación ha sido más temprana o más tardía, pero la fase lútea será la misma. Es importante que sepáis reconocer la duración de vuestra fase lútea por dos causas, la primera porque así sabréis el día en que os vendrá la siguiente regla (para ésto también debéis saber el día de la ovulación), y la segunda causa es porque si vuestras fases lúteas son muy cortas, menos de 10 días, ésto podría afectar al desarrollo embrionario en el caso de un embarazo.

 La fase lútea se caracteriza porque el cuerpo lúteo o cuerpo amarillo segrega hormonas para seguir preparando el revestimiento de las paredes del útero donde anidará unos 6 días más tarde de la concepción el embrión. Si la fase lútea es muy corta, las paredes del útero serán arrastradas para ser expulsadas en la menstruación, y por tanto el embrión no anidará o implantará, por lo que el embarazo no podría llevarse a término. 

5.El sangrado o MENSTRUACIÓN.

Hay que entender que un óvulo maduro vive sólo de 12 a 24 horas, por lo que sólo durante éste periodo se puede producir el embarazo, o más bien la concepción. Sólo somos fértiles unas pocas horas cada mes, ya que la reproducción humana es una de las más imperfectas que existe en la naturaleza. 

EL MÉTODO BILLINGS O MÉTODO DEL MOCO CERVICAL


Ahora, como la ovulación es tan difícil de localizar, se deja un margen de tiempo que consiste entre unos días anteriores y unos posteriores del momento exacto de la ovulación (es decir de cuando el folículo libera al óvulo maduro). Ya que si un un espermatozoide llega a tu útero y no se ha producido la ovulación todavía, puede sobrevivir dentro del cuerpo de la mujer de 24 a 72 horas, y así estar esperando a que se libere el óvulo para poder fecundarlo, pero sólo si las condiciones son adecuadas. 

Pero, ¿qué significa "condiciones adecuadas"?

Pues bien, como decía antes, para que los espermatozoides puedan sobrevivir dentro de tu cuerpo y esperar a que se libere el óvulo, deben darse las condiciones de que esté presente el flujo vaginal fértil. Pero si son depositados fuera de éstos días (es decir en días secos), la posibilidad de que se produzca el embarazo es mínima, ya que después de la ovulación se crea un tapón mucoso a la entrada del cuello uterino que impide el paso de cualquier espermatozoide, y además sirve para proteger al embrión (si se ha producido la concepción) de cualquier contaminante exterior.

Por lo que el período fértil se puede estimar desde unos 3-4 días antes de la ovulación (cuando empecéis a sentiros húmedas), hasta 2 días después de la ovulación (este margen de tiempo de 2 días se deja por si acaso hubiese un retraso en darse la ovulación).

Por lo que quedar embarazada durante la fase lútea es casi imposible. Digo "casi", porque en ocasiones muy, muy extrañas, puede haber una ovulación múltiple, e incluso se puede ovular de nuevo, días después de haber liberado el primer óvulo (sería el caso de los mellizos). Pero este caso es muy extraño que se dé.

EL MÉTODO DE LA TEMPERATURA BASAL:



El método de la TEMPERATURA BASAL consiste en que todas las mañanas desde el primer día de vuestra menstruación, antes de levantaros de la cama (por ello tened un termómetro en vuestra mesilla de noche), sin haber hecho ningún esfuerzo o haber comido o bebido, os toméis la temperatura con un termómetro convencional y la anotéis. Tened en cuenta que la temperatura será válida además, si habéis dormido más de 4 horas seguidas, (si no lo habéis hecho tomaros también la temperatura, pero anotad que no habéis dormido lo suficiente,porque ésto os dará un resultado no fiable), si estáis sanas... Pues bien, durante la menstruación y hasta el día anterior de vuestra ovulación, la temperatura permanece baja y siempre oscila décimas arriba o décimas abajo. Pero el día que veáis que vuestra temperatura ha subido +0,5ºC aproximadamente, os indicará que ya habéis ovulado, y la temperatura permanecerá alta hasta el inicio de vuestra siguiente menstruación, en la cual volverá a bajar en picado. Pero si vuestra temperatura sigue alta 5 días más tarde de vuestra fecha esperada de menstruación, puede ser una pequeña señal de que estáis esperando a vuestro garbancito (pero esto no es del todo fiable, aunque sí bastante).

 El problema de este método es que os avisa una vez que ya habéis ovulado, pero si hacéis un seguimiento ciclo a ciclo, y sois regulares, junto con otros métodos, os puede ayudar a familiarizaros con las fases de vuestro ciclo.

La temperatura se puede tomar vía bucal, pones el termómetro bajo la lengua; vía vaginal o rectal.
Éste método también puede indicaros si en vuestro ciclo habéis ovulado o no (existen mujeres con ciclos anovulatorios o en los que no ovula).

 Podéis hacer una gráfica lineal donde en el eje X se ponen los días del ciclo, y en el eje Y la temperatura en intervalos de 0,1º, y así veréis mejor los cambios de la temperatura.

Creo que junto con el MÉTODO BILLINGS (el del flujo vaginal), y con los tests de ovulación, ahora es mucho más fácil predecir la ovulación. 


Mi recomendación es, ante todo, no obsesionarse demasiado, hacer de la "búsqueda" un momento especial e íntimo para la pareja, y disfrutar el uno del otro. Pero si empieza a pasar el tiempo y el deseado bebé no llega, es mejor aprender a conocerse, ¿o no?

Mucha suerte en vuestra búsqueda, y si tenéis alguna duda, intentaré responderos lo mejor que pueda, y ante todo, no olvidéis el apoyo del personal sanitario a vuestra disposición.

Feliz sábado cangurines!!!



martes, 3 de junio de 2014

Los movimientos fetales: mi experiencia


Es increíble lo que se siente cuando una mujer empieza a notar como su bebé de verdad realmente existe, realmente está ahí, porque se mueve y lo siente.

Una mujer sabe que está embarazada, evidentemente, porque le crece la tripita, porque tiene síntomas de embarazo, porque se ha hecho ecografías, etc.; pero cuando nota el movimiento en su interior por primera vez, es cuando realmente se unen más lazos con el bebé, es cuando realmente se descubre la sensación de estar embarazada de una pequeña vida que la llena de alegría. Es algo que puedes notar, que está vivo, que crece día a día y tienes pruebas de ello, porque lo sientes!

Hasta aproximadamente la semana 20 no empiezan a sentirse los movimientos del bebé con seguridad (se pueden confundir con movimientos intestinales, calambres, e incluso gases), aunque si ya has sido mamá seguramente podrás diferenciar antes las pataditas de tu bebé.

Y la verdad que, a parte de querer sentir esa maravillosa sensación de que tu bebé se mueve, hasta que no lo empiezas a notar, no dejas a un lado la inseguridad ¿no os ha pasado?

Yo hasta que no empecé a notarlo, sólo sabía que mi bebé estaba bien cuando iba a hacerme una eco, pero entre visita médica y visita médica tenía que confiar en que esa pequeña criatura siguiera para adelante, y pasaba un miedo terrible de que algo pudiese salir mal, y mi embarazo se interrumpiera. 

Recuerdo una ecografía que me hicieron (ya llevaba como 1 mes y 3 semanas sin visitar el hospital, y todavía era temprano para sentir al peque) y cuando la doctora me puso el ecógrafo en la barriga y me puso el latido del corazón para que lo escuchara, tuve tal sensación de alivio que no pude hacer otra cosa que soltar toda la tensión que llevaba acumulada y soplé fuerte a la vez que me reí incontrolablemente. Al hacerlo, salió del ecógrafo la ampliación de los propios sonidos que yo estaba haciendo al soplar y reírme, y el sonido invadió la salita. Me dio mucha vergüenza ese sonido tan agudo!!

 En mi caso empecé a notar al peque por primera vez el 25 de febrero, cuando estaba de 16 semanas. No eran patadas, eran como si tuvieses movimientos intestinales después de comer, pero sabía que era el bebé. Las mamás describen estos primeros movimientos como un pececito nadando o como el aleteo de una mariposa. 

Recuerdo que estaba impaciente por sentir al bebé, y habían días, en esas primeras semanas en las que yo ya podía percibir los movimientos fetales, en los que no notaba al bebé, bien porque estaba casi todo el día de pié o moviéndome, y al ser movimientos tan sutiles pasaban desapercibidos. Entonces me entraba un pánico terrible: "¿por qué no se mueve? ¿estará bien?". Es inevitable sentir miedo en ciertas ocasiones, el vínculo que he establecido con mi bebé es tan estrecho que por todo siento miedo. Un pequeño golpe, si le aprieto demasiado al tumbarme de lado en la cama... Pero ese miedo se desvanece cuando pienso en que muy pronto mi bebé estará en mis brazos, o jugando con su papá. 

El papá del peque notó a su chiquitín casi un mes más tarde, un 22 de marzo. ¡Qué ilusión nos hizo a los dos!

Poco a poco esos movimientos se van haciendo más fuertes y evidentes y además se repiten más. 

Así que paciencia, muy pronto notaréis a vuestros bebés si es que no los habéis notado todavía.

El 23 de abril a las "pataditas" se le sumó el movimiento externo de la barriga. Estábamos en Semana Santa comiendo en una terraza de un bar, y en la sobremesa de repente la camiseta se me empezó a mover sola. Debajo de la camiseta en mi barriga se estaba pronunciando un bulto que podría ser cualquier parte del cuerpo del peque. También me hizo mucha ilusión y a la vez gracia.

Hoy por hoy, y ya casi terminando mi semana 29 de embarazo, esto es un no parar, la barriga parece el mar con un día de oleaje, patadas en las costillas, vejiga, y por todas partes!! Además el peque juega contigo desde ahí dentro, si le apretas o mueves la barriga, él te contesta. 

La verdad que es una sensación increíble (a estas alturas de embarazo, a veces, es incluso hasta molesta, sobretodo después de comer o a la hora de dormir, no haces bien la digestión o te despiertas en medio de la noche) que todas las mujeres deberían experimentar. Tener la seguridad de que tienes y estás creando una pequeña vida dentro de tí, es un pequeño milagro que se traduce en una sensación de amor, alegría y expectación, y todo lo malo pasa a ser casi imperceptible.

La verdad que tengo ganas de conocer a mi bebé, de verle, poder acariciarlo y cuidarlo, pero también he de confesar que echaré de menos todas estas sensaciones que me invaden ahora mismo. Por eso un embarazo es para disfrutarlo, porque aunque también tenga sus cosas malas, es una etapa única en la vida que hay que disfrutar día a día.




Os cuelgo una de las ecografías más graciosas que tengo de mi peque en la que se ve al tío con los piececitos cruzados "más ancho que largo". Jejej!

Un beso cangurit@s, y hasta el próximo post!

domingo, 1 de junio de 2014

Junio y Julio: Meses de la salud oral y el embarazo



¿Qué tal cangurines??


No sé si os habréis enterado las futuras mamis, pero hoy que es 1 de junio y estrenamos mes, también se estrena la campaña de la salud bucodental en el embarazo en toda España. Y es que si es importante cuidarse la boquita normalmente, cuando una está embarazada todavía lo es más, porque la mujer embarazada tiene más predisposición a contraer infecciones.


Así que se ha puesto en marcha esta campaña llamada "Campaña de Salud Oral y Embarazo 2014" en la que podréis reservar cita con la clínica dental más cercana para que tos realicen un chequeo completamente gratis.


Sólo tenéis que entrar en esta web y buscar cuál es la clínica más cercana a vuestro domicilio. Reservar cita con ella y a cuidarse toca!


Así que aprovechad esta maravillosa oportunidad y lucid una preciosa sonrisa.


Que acabéis de pasar un fin de semana estupendo!!

sábado, 31 de mayo de 2014

El embarazo y sus molestias más comunes: Parte I


La verdad que estoy teniendo un embarazo estupendo, todo el mundo me dice lo bien que estoy: "chica se te ve genial", "no estas ni más gorda, ni más torpe".



Pero aunque mi embarazo está siendo bueno, hay algunas cosas que no se cuentan ya sea porque son desagradables o porque me da miedo el qué dirán.

¿Qué porqué me da miedo? Porque tienes gente alrededor que se queja hasta de un granito de arena en el ojo y luego oyes los comentarios de los que le rodean "será quejica la tía", o simplemente porque crees que lo que a ti te pasa es poco comparado con lo que les pasa a las demás, pero no por ello molesta o duele menos.

Así que a veces prefiero callar y aguantarme. Hasta que llega un momento en el que no puedes más y lo sueltas todo de golpe.



El embarazo es una etapa preciosa de la vida, pero no nos engañemos no todo es de color de rosa. Nuestro cuerpo cambia, nuestro humor cambia y hasta la forma de ver la vida cambia.


Surgen molestias (para cada mujer distintas y en distinta intensidad) que pueden ser disminuidas con algunos remedios caseros o recurrir al médico o matrona.


Por eso yo hoy os voy a hablar de las mías (y eso que no he tenido ni vómitos ni náuseas en todo el embarazo) y como intento ponerles solución o al menos aliviarlas, porque ya sabéis chicas, si no nos cuidamos nosotras ¿quién lo hará? En siguientes entradas seguiré analizando más molestias comunes del embarazo, así que no os las perdáis.



  • El maldito ardor de estómago:


Coma lo que coma, siempre que como, y coma la cantidad que sea, a medida que mi útero y mi barriga crece, me dan ardores de estómago más fuertes y más intensos cada vez.


Es una sensación muy molesta, porque no puedo hacer la digestión normal, y siempre parece que la comida va a salir por donde ha entrado.


Así que para intentar no padecer de ardores o intentar aminorarlos, es preferible hacer unas 5 comidas al día de menos cantidad a hacer 3 comidas de mucha cantidad.


Cuando el ardor es insoportable, me tomo unas pastillas que adquirí en una herboristería, y que básicamente están compuestas de  . Son pastillas para chupar y aunque están bastante malas, alivian los síntomas casi de forma inmediata.



  • Las varices:

Hay mujeres que no padecen de varices, y las que tienen normalmente es por un problema hereditario. Yo soy de las del segundo caso.

Siempre he padecido de problemas circulatorios: se me hinchaban un poco los pies cuando estaba mucho tiempo sentada o de pié, tenía algunas venas verdes que se intuían en las piernas, y cuando se acercaba la regla o hacía mucho calor, notaba dolores por la pierna. Pero ha sido ahora en el embarazo cuando ha ido a peor. A parte de el efecto antiestético, es horrible el dolor que siento en la pierna derecha a todas horas, y en los pies cuando se me hinchan. Casi no puedo apoyarlos en el suelo!


Así que, para las que estáis como yo, mucho me temo que pocas probabilidades tenemos de eliminar las varices, pero sí podemos intentar que no salgan más y evitar que duelan tanto.



  • Intentad llevar medias de compresión fuerte para vuestras piernas y ponéoslas durante todo el día. Las medias de compresión fuerte son unas medias que te comprimen las piernas y te dan un masaje sin que tú lo notes para evitar que se concentre la sangre en la parte inferior de la pierna.
Si hace calor sé que es agobiante, pero merece la pena intentarlo al menos. Con el calor las venas se dilatan más y el dolor será peor, así que en este caso "es mejor el remedio que la enfermedad".



  • Si trabajáis muchas horas sentadas, o vais a hacer un viaje largo, procurad levantaros cada cierto tiempo y dar un paseo para que la sangre que está concentrada en pies y piernas se mueva.
Si por el contrario estáis muchas horas de pié, procurad mover las piernas y si podéis colocar una banqueta para, alternamente, ir apoyando una pierna u otra.



  • Vestid ropa holgada y que no comprima vuestras piernas. Evitad la ropa muy estrecha.
  • Cuando lleguéis a casa, meteos en la ducha y daros un baño de agua muy fría por las piernas. El agua fría ayudará a vuestra circulación y además os proporcionará una sensación de bienestar y alivio instantáneo.
  • Un masaje diario al final del día en pies y piernas con cremas específicas reactivadoras de la circulación y con masajes circulares y ascendentes por las piernas, ayudará y beneficiará vuestra circulación. Yo uso Thrombocid, y cuando el dolor es insoportable, utilizo el "Gel refrescante revitalizante para pies y piernas de Deliplus" (de venta en supermercados Mercadona) que tiene un efecto frío que alivia al instante.
Siempre que estéis sentadas y podáis, mantened las piernas en una posición elevada. Y a la hora de dormir procurad dormir sobre vuestro lado izquierdo y con una almohada entre las piernas.



  • Las estrías:

No producen dolor, pero sabéis el efecto tan feo que producen si nos salen, porque una vez que salen ya no desaparecen, sí se pueden disimular, pero no eliminarlas.

Incluso con los consejos que os voy a dar os pueden aparecer estrías porque todo depende del tipo de piel que tenga cada una.

Así que para "evitarlas" te voy a dar una serie de consejos, que espero que te funcionen:

  • Intenta no engordar demasiado durante tu embarazo y hacerlo de forma gradual (sigue los consejos de tu médico o matrona en cuanto alimentación).

  • Mantente hidratada bebiendo muchísima agua y líquidos al día, al menos 1,5 litros diarios. Cuánto más hidratada estés tú, tu piel será más elástica.

  • Haz ejercicio: da un paseo diario de 45 minutos mínimo, practica natación para embarazadas o cualquier deporte apto para embarazadas (siempre con la supervisión y consentimiento médico).

  • Aplícate cremas específicas antiestrías en pechos, barriga y muslos dos veces al día mínimo, desde que te enteras de que estás embarazada hasta 1 mes después de dar a luz. Yo voy alternando la crema Nivea (la del bote azul), con antiestrías de Mustela, y aceite de almendras dulcesl. Y no me ha salido ni una estría en la barriga o muslos, pero en el pecho sí!

  • El sangrado e inflamación de las encías:

Durante el embarazo existe un incremento del volumen de sangre en nuestro cuerpo, y es por eso que tendemos a sangrar por las encías (siempre consultad a vuestro médico por si es un caso de gingivitis u otra enfermedad), e incluso a padecer inflamación de éstas que nos producen molestias a la hora de comer.

  • Para evitar que se infecten o inflamen, deberemos utilizar una pasta de dientes específica para las encías sensibles y un cepillo de cerdas suaves con el que haremos masajes muy suaves sobre las encías que nos aliviarán el dolor.

  • Además acordaos de cepillar vuestros dientes siempre que comáis algo, puesto que durante el embarazo somos más propensas a padecer infecciones. También podéis usar un enjuague bucal después del cepillado con flúor.

  • Y acordaos de visitar a vuestro dentista regularmente.

Espero que pongáis estos consejos en práctica y me contéis como os van, y las que ya estáis embarazadas o habéis sido mamis ¿qué trucos o consejos podéis compartir con nosotras?

Os espero en próximas entradas de las molestias más comunes durante el embarazo.

Besitos!!

domingo, 25 de mayo de 2014

Historia de un embarazo: Primera parte



Sólo fue uno, nunca olvidaré aquel 7 de diciembre de 2013, en el que el test de embarazo me dijo que estaba en el inicio de algo tan maravilloso.

Pero cabe irse algunos días atrás cuando unos 10 días antes de la supuesta falta recibí el primer mensaje de una conocida dando la gran noticia : "Estoy embarazada!!".

Por supuesto me alegré muchísimo, pero a la vez algún que otro sentimiento de frustración llegó acompañado de otro gran notición de una amiga cercana : "chicos, tenemos que daros una noticia! Estamos embarazados!"

Y es que cuando estás buscando un bebé todo lo que hay a tu alrededor son mujeres con sus preciosas barrigas, madres con carritos o gente cercana a ti dando grandes noticias! XD

Ya llevábamos un tiempo intentándolo (no mucho), pero el deseado bebé no quería llegar. Así que pasé unos días regulares en los que di por hecho que todo el mundo de mi alrededor se quedaba embarazado menos yo, y que ese mes tampoco había tenido suerte.

Pero aún así me picaba la curiosidad, y entraba en foros y comparaba síntomas de embarazo, de los cuales me parecía no tener ninguno. Así día adía iba perdiendo un poquito más la ilusión.

Una semana antes de venir la supuesta enemiga, empecé a comer más de la cuenta, pero no por capricho, sino porque tenía hambre, ¡a todas horas! Recuerdo un día que había cenado bastante, y me desperté a eso de las 4 de la mañana con la barriga rugiendo, pero no le di más importancia. Me limité a comer más, jiji!

A dos días de la supuesta llegada de mi archienemiga, fui al baño una mañana y al limpiarme con papel higiénico, vi que había manchado marrón. Así que pensé "bueno, otro mes será", y me puse una compresa para no manchar la ropa interior. Se lo conté a mi marido y él me dio todo su aliento y muchos besitos de ánimo. :P

Pero cuál fue mi sorpresa la siguiente vez que fui al baño! No había vuelto a manchar nada! Así que ya me imagináis a mí buscando como una loca por internet para encontrarme con las famosas palabras: SANGRADO DE IMPLANTACIÓN!!

No quería hacerme muchas ilusiones, pero por dentro estaba eufórica.  Al día siguiente ni rastro de la indeseable, y mi chico me dijo vamos a esperar por lo menos unos 3 días para asegurarnos antes de comprar ningún test de embarazo.

Así que ese día lo pasamos paseando, fuimos a comer (por cierto comí muchísimo y todo me sabía riquísimo), visitamos un museo, y yo seguía algo preocupada por sí finalmente llegaba la regla.

Al anochecer yo le dije que no podía aguantarme los nervios, que quería comprar el test y hacérmelo al día siguiente, total si no estaba embarazada me lo iba a decir claramente siendo el mismo día de la falta!

Así que fuimos y compramos uno. Esa noche dormí bastante mal, los nervios me podían y no me dejaron descansar. Así que a las 7:30 de la mañana de un sábado 7 de diciembre, me levanté y me fui directa al baño con mi test en mano.

Fue cuestión de segundos que la línea de control se marcara enseguida y empezó a aparecer una segunda sombra que daba lugar a confusión, pero que en cuestión de 4 ó 5 segundos más era una raya, fina y clara, pero una segunda raya que con el tiempo se fue oscureciendo y con la que yo, incrédula empecé a temblar en el baño, sola, y una pequeña lágrima de alegría me salió de los ojos.





Mi chico estaba trabajando, y era tal mi euforia y alegría, que no pude ni esperarme para llamarle por teléfono y darle la gran noticia.

Recuerdo aquel día con mucha ilusión y mucha ternura, y quería compartirlo con vosotros porque, de algún modo, sé que con el tiempo iré olvidando tantas emociones y sentimientos que viví y que vivo, y esta es una manera de dejar constancia de que sí, fue el inicio de algo maravilloso. 

Fue el inicio de un nuevo y verdadero amor.


 

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